Reposiciona, no estira
Trabaja sobre tejidos profundos y evita depender únicamente de la tensión cutánea.
Técnica de rejuvenecimiento facial profundo orientada a reposicionar los tejidos descendidos del rostro y del cuello, buscando un resultado natural, armónico y duradero.
El Deep Plane Facelift actúa sobre planos anatómicos profundos del rostro para reposicionar estructuras que han descendido con el tiempo. A diferencia de abordajes que dependen principalmente de la tensión sobre la piel, busca una corrección más estructural del tercio medio, la línea mandibular y, cuando está indicado, el cuello.
El objetivo no es cambiar el rostro, sino recuperar definición y armonía preservando la expresión y las características individuales de cada paciente.
Trabaja sobre tejidos profundos y evita depender únicamente de la tensión cutánea.
Busca armonía e integración facial preservando la expresión.
Puede mejorar la línea mandibular, el tercio medio y la relación rostro-cuello.
Cada rostro envejece de manera diferente; la técnica se adapta al paciente.
No existe una técnica universalmente superior. La elección depende de la anatomía, del grado de descenso de los tejidos y del objetivo quirúrgico.
| Lifting de predominio cutáneo | SMAS Lift | Deep Plane Facelift | |
|---|---|---|---|
| Plano de trabajo | Más superficial | SMAS / planos intermedios | Planos profundos |
| Objetivo principal | Corrección de laxitud cutánea | Reposicionamiento del SMAS según técnica | Movilización y reposicionamiento profundo en pacientes seleccionados |
| Indicación | Se define según anatomía, calidad de tejidos, cuello, antecedentes y expectativas. La técnica se elige según el paciente, no al revés. | ||
La indicación no se determina solo por la edad. Se evalúan calidad de la piel, descenso de los tejidos, tercio medio, línea mandibular, cuello, cirugías previas y objetivos del paciente.
Cuando existe compromiso cervical, el Deep Plane puede integrarse a procedimientos específicos sobre el cuello para mejorar la continuidad entre mandíbula y región cervical. En pacientes seleccionados también puede combinarse con blefaroplastia u otras cirugías faciales.
Las incisiones se ubican aprovechando pliegues y transiciones naturales alrededor de la oreja. La evolución depende también de la cicatrización individual.
La inflamación disminuye gradualmente y los tejidos continúan acomodándose durante las semanas posteriores. La recuperación varía según la extensión de la cirugía y cada paciente.
La planificación busca preservar la identidad y la expresión facial. El objetivo es reposicionar tejidos descendidos, no modificar los rasgos propios del rostro.
Sí. En pacientes seleccionados puede asociarse con blefaroplastia u otros procedimientos faciales cuando el plan integral lo requiere.
No. La indicación depende de la anatomía, la calidad de los tejidos, el grado de envejecimiento y los objetivos quirúrgicos.
Se planifican alrededor de la oreja y en transiciones anatómicas discretas. Su evolución depende de la técnica, la piel y la cicatrización individual.
El resultado se integra progresivamente a medida que disminuye la inflamación y los tejidos se acomodan.
La indicación correcta surge de estudiar tu anatomía, el patrón de envejecimiento y tus objetivos.